POEMAS DEL CREPÚSCULO

LA DORADA QUIETUD DE LA TARDE

Un poema de PEÑAFERMOSA

En la dorada quietud de la tarde

abro con sigilo el viejo cuaderno.

Una vez más, la página en blanco,

la mirada larga de pasos perdidos

y el brumoso rincón de la utopía.

En esta hora no busco el aplauso,

sino una mirada del caminante

que me haga sentir que existo,

que sigo soñando en esta grieta

con el último rayo de esperanza.

Qué importa mi fugaz presencia

en la última luz del crepúsculo.

Habrá otras metas y otros sueños,

habrá deslumbrantes quimeras,

utopías enamoradas de la luna,

persiguiendo la luz de la belleza.

Y yo estaré a la vera del camino

lejos del ruido y cerca de la luz.

Deja una respuesta

Blog de WordPress.com.

Subir ↑