Con motivo del 75 aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos,
publicamos el poema:
«SIENTO LA IMPOTENCIA QUE ME INVADE»
en apoyo al pueblo palestino ante el genocidio que está padeciendo.

Siento la impotencia que me invade
ante la masacre del pueblo indefenso
mas mi voz se rebela ante la indolencia.
Hoy el terror de los más fuertes se impone
sobre el derecho a la «tierra prometida»,
porque no es legítima defensa
asesinar a civiles indefensos,
asesinar a las niñas y a los niños.
Hoy me llegan los gritos que pisotean
los ufanos guerreros de la Fuerza,
cuanto dolor, cuanta muerte sin sentido
persiguiendo el exterminio de los resistentes.
Gaza yace bajo las botas del supremacismo
que alimentó la mala conciencia.
Ayer se les dio licencia para matar
y hoy no hay nadie que detenga su terror.
Qué dirían los judíos, qué dirían, me pregunto,
si levantaran su cabeza de las inicuas fosas
del exterminio nazi, qué dirían.
Hoy los campos de la muerte ocupan otro lugar
y los vivos mueren buscando a los muertos,
hoy la impotencia sobrevuela los escombros
de lo que antaño fuera Palestina.
Y los inocentes gritan sin que nadie les oiga
entre tanta metralla, entre tanto ruido.
Y los niños ¿dónde están?
ya no juegan en las calles y las plazas
porque, en lugar de juguetes, llueven bombas
que exterminan con la bandera del odio,
y los infelices son derribados como aves sin alas.
Gaza tiembla bajo la metralla,
y los edificios caen como si fueran naipes
en las manos de un borracho de supremacismo.
Ayer vi la foto de tres niños con las caras tiznadas
por la ceniza de sus casas entre escombros,
y en la suprema ingenuidad sonríen al reportero
con la mirada perdida a modo de interrogante;
tal vez no entiendan que la vida sea tan cruel
con los pueblos ocupados y los perdedores.
¡Pobres criaturas!
Algunas, asesinadas sin tener fuerza
para tirar una piedra al ocupante.
Es posible que esta noche sueñen
con sus amigos y sus juegos, como si nada,
y es posible que antes del amanecer
despierten entre los escombros,
si despiertan.
¿Cuántos niños deberían asesinar
para que dejaran de tirar piedras
a los ocupantes?
¿Acaso, pueblo de Israel, te has quedado mudo?
Palestina se desangra, pero resiste
porque no se puede matar el alma de un pueblo.
¿Aún queda algo de humanidad en este planeta?
¿Quién puede detener la masacre,
detener la limpieza étnica?
USA veta un alto el fuego
Asistir a un genocidio de manera impasible
nos avergüenza como especie.

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